Radiofrecuencia y Ondas de Choque

Radiofrecuencia:

Consiste en la aplicación de ondas electromagnéticas de alta frecuencia sobre la piel. El efecto inmediato de la aplicación de radiofrecuencia es la retracción del colágeno, para luego, tras varias sesiones sucesivas, lograr la reestructuración del colágeno para  la formación de nuevas fibras que sustituyan las ya envejecidas.

Como consecuencia se logra obtener una piel mas firme. Los efectos se logran habitualmente a partir del mes de tratamiento y mejoran en los siguientes, aunque esto dependerá del estado del colágeno de cada persona. Se necesitan al menos 10 sesiones para óptimos resultados.

La Radiofrecuencia ha demostrado muy buenos resultados en tratamientos de flacidez y reducción de fibrosis post quirúrgica. También va de la mano con tratamientos para reducir la celulitis y mejorar asimetrías.

Ondas de choque:

Las ondas de choque son ondas acústicas con un pico de energía extremadamente alto, como los que ocurren en la atmósfera después de un evento explosivo como un rayo o una explosión sónica.

La terapia por ondas acústicas extracorpórea (en contraste con la litotricia) no se usa para desintegrar los tejidos, sino más bien para provocar efectos biológicos microscópicos intersticiales y extracelulares, que incluyen la regeneración de tejidos.

La terapia extracorpórea por ondas de choque es más frecuente en la fisioterapia, ortopedia y medicina deportiva. Recientemente ha comenzado a ser utilizada en el campo de la Medicina Estética.

En Medicina Estética, se utilizan las ondas de choque radiales para el tratamiento de la celulitis y mejorar la  elasticidad de la piel.